miércoles, 2 de enero de 2013

En Segovia el año se termina corriendo

Estrenamos año y uno de los muchos objetivos que me he propuesto para este 2013 es retomar el blog y volver a escribir periódicamente, pero no solo de política y comunicación, sino de más temas cotidianos e importantes de la vida de mi ciudad.

Como combinación de las dos últimas premisas, casi obligatoriamente la primera entrada del año tenía que ser para la San Silvestre de Segovia, o desde este año llamada Carrera Fin de año. No deja de sorprenderme la forma en que mi ciudad vive el deporte. Hace un año éramos algo menos de 55.000 habitantes empadronados y sin embargo unas 3.500 personas han tomado parte de las carreras del 31 de diciembre en sus distintas categorías. La proporción es exagerada. En Madrid por ejemplo corre la San Silvestre Vallecana una persona por 80 residentes, aproximadamente. En Segovia una por cada 15. Pero junto a los corredores, hay que mencionar a todos los segovianos que se echan a la calle para animar a los corredores. Es el segundo año que la corro bajo la lluvia y en ambas ocasiones las calles estaban llenas a rebosar: San Juan, Calle Real, Fernández Ladreda, Gobernador Fernández Jiménez, José Zorrilla, la Avenida de la Constitución, Muerte y Vida, San Francisco, la Plaza Oriental... Todas, lo cual me parece que tiene un mérito terrible.


Es el cuarto año que corro. Me estrené en 2009, un año en que pasé los arcos del Acueducto bajo la nieve y desde entonces, aunque mis opciones de entrenar no son muy grandes, no he querido faltar a ninguna cita. La gran novedad de este año era la ampliación del recorrido hasta los 5.000 metros por la salida desde la Vía Roma. Al final no obstante fueron algo menos de cinco mil, porque el arco de salida estaba colocado antes de llegar a la Alamedilla del Conejo. En cualquier caso una nueva distancia suficiente como para llegar mucho más desahogados a la calle San Juan y evitar el embudo que todos los años se formaba desde las Concepcionistas a la Diputación Provincial. El recorrido aunque corto, tan duro como siempre por las numerosas subidas y bajadas (esta vez muy peligrosas por la lluvia). José Zorrilla se me atragantó como todos los años, aunque por contra acabé la última subida a la Plaza mejor que años anteriores; de hecho por primera vez además de adelantarme corredores yo pasé a alguno...

El próximo año, si el cuerpo lo permite, volveremos a estar allí. Aunque antes Segovia tiene una cita con la II Carrera Monumental el 3 de febrero (10km) y la VII Media Maratón a finales de marzo. A la primera intentaré llegar, porque aunque sea para acabar entre los últimos al ritmo que puedo permitírmela me hace bastante ilusión correrla; la segunda la veré desde mi calle, que con el cambio de recorrido que han preparado me la han traído a la puerta de mi casa. 

Para cerrar, un deseo. Creo que no soy el único que espera que polémicas y enfrentamientos absurdos que han empañado durante meses la preparación de la carrera no se vuelvan a repetir. Y digo esto partiendo de la opinión de que la carrera ha estado mejor organizada este año que en años anteriores. Pero ¿merece Segovia pasar por esto? El Blume ha expuesto sus razones y el Ayuntamiento las suyas. Y yo como corredor y ciudadano lo que tengo claro es que me produce tristeza ver como una fiesta del deporte segoviano se convierte en un campo de batalla que en lugar de quedarse en todo caso en los despachos, se saca a la calle. 

Casi se me olvidaba. Es que ya no es noticia. Ganó el gran Javi Guerra. Yo solo entré a 12 minutos de él... Casi nada eh. Sara Regidor ganó en la categoría femenina. 

 

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